Bajo el sol y la lluvia, alguien espera.
Observa la tierra, escucha el clima y aprende a leer el tiempo.
Antes de ser café, hubo manos que cuidaron,
decisiones tomadas con paciencia
y trabajo que no siempre se ve.
Antes del aroma, estuvo el caficultor.
Aquí el café se vuelve humano.
Y tú te encuentras con quien lo hace posible.